¿La chica con la que salgo mostró su verdadera cara, que actitud debo tomar?

He salido con esta mujer por un mes todo fue mágico, nos tratamos muy bien y lo normal.....en una relación inicial. en todos los aspectos nos entendemos bien y ella se le nota el cariño que me tiene y pues yo encantado con ella. Pero ayer hablamos por teléfono, me dice que le genero confianza y me hablo con mucha sinceridad al inicio contándome cosas de su vida privada, aventuras sexuales que tuvo con alguien casado y detalles que preferiría no haber escuchado luego me dijo en forma de charla que si aceptaba una relación en la que yo le fuera fiel pero ella podría salir con quien quisiese. Note que se arrepintió de decirlo cuando vio mi reacción, yo soy de mente abierta y le dije que es incomodo pero si ambos tenemos las mismas libertades tal vez lo podría aceptar a lo que se negó. Y el hecho es que me decepcione creí que era especial, le agradezco su sinceridad pero no se que actitud tomar con ella va a ser muy incomodo cuando nos veamos por que en la llamada hubieron silencios incómodos y despedidas forzadas. Ambos estábamos entusiasmados pero bueno fue una gran vivencia disfrutamos momentos agradables. Que opinan? Que consejo me dan? Les agradezco!

7 respuestas

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  • Anónimo
    hace 8 años
    Respuesta preferida

    En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mismo, los días de entre semana se honraba con su vellori de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro; gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada o Quesada (que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben), aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llama Quijana; pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.

    Es, pues, de saber, que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso (que eran los más del año) se daba a leer libros de caballerías con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda; y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas hanegas de tierra de sembradura, para comprar libros de caballerías en que leer; y así llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos; y de todos ningunos le parecían tan bien como los que compuso el famoso Feliciano de Silva: porque la claridad de su prosa, y aquellas intrincadas razones suyas, le parecían de perlas; y más cuando llegaba a leer aquellos requiebros y cartas de desafío, donde en muchas partes hallaba escrito: la razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura, y también cuando leía: los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas se fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza. Con estas y semejantes razones perdía el pobre caballero el juicio, y desvelábase por entenderlas, y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara, ni las entendiera el mismo Aristóteles, si resucitara para sólo ello. No estaba muy bien con las heridas que don Belianis daba y recibía, porque se imaginaba que por grandes maestros que le hubiesen curado, no dejaría de tener el rostro y todo el cuerpo lleno de cicatrices y señales; pero con todo alababa en su autor aquel acabar su libro con la promesa de aquella inacabable aventura, y muchas veces le vino deseo de tomar la pluma, y darle fin al pie de la letra como allí se promete; y sin duda alguna lo hiciera, y aun saliera con ello, si otros mayores y continuos pensamientos no se lo estorbaran.

    Tuvo muchas veces competencia con el cura de su lugar (que era hombre docto graduado en Sigüenza), sobre cuál había sido mejor caballero, Palmerín de Inglaterra o Amadís de Gaula; mas maese Nicolás, barbero del mismo pueblo, decía que ninguno llegaba al caballero del Febo, y que si alguno se le podía comparar, era don Galaor, hermano de Amadís de Gaula, porque tenía muy acomodada condición para todo; que no era caballero melindroso, ni tan llorón como su hermano, y que en lo de la valentía no le iba en zaga.

    En resolución, él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio, y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamientos, como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles, y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo.

  • Anónimo
    hace 8 años

    Mira yo he tratado con gente así y la verdad en mi opinión son una piedritA en el zapato te olvidan fácilmente ellas buscan otro wey k las llené más pero como no quieren quedarse sin nada te quieren de su ****** para cuando kieran yo lo intente con una másomenos así pero mira yo me hice el desinteresado como k no me importaba hasta que empeze a creerlo y después ella era quien me buscaba y de hecho lo sigue haciendo pero mira yo tomo mi distancia la neta me causo muchos problemas l estuve por agarrarme a golpes por su culpa

  • Anónimo
    hace 8 años

    Sinceramente, yo creo que no te debió contar lo que ha vivido con otras personas, el hecho de que lo hiciera es como presumir... Por otra parte la propuesta que te dio de que ella saliera con otros y tu no, pues en mi opinión esta mal ya que ella no se esta comprometiendo contigo en tener una relación, mas bien solo quiere a alguien más...

    Tú como lo mencionas te estabas interesando demasiado por ella y al decirte eso te ha decepcionado, y ya no le tendrías la confianza si siguieran como pareja, en cada momento le cuestionarías.

    Habla bien con ella, si llegan a un acuerdo donde ambos sean fieles o puedan salir con otras personas.. el fin es que ambos tengan los mismos derechos y beneficios..

    Yo te recomendaría seriamente buscar a otra chica que te pueda dar la estabilidad que quieres.

    Espero haberte ayudado...

  • hace 8 años

    Situación difícil. Si te gusta sigue con ella. pero tú exige también tu libertad y hasta que dure.

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  • Anónimo
    hace 8 años

    hay que ser infiel sin mirar con quien

  • Anónimo
    hace 8 años

    Bueno mira si tu lo que quieres con ella es simplemente una relación pasajera pasa, pero si tu y ella enrealidad querían algo serio ya no es para esas cosas en mi situación fue algo parecido y mi esposo lo supo todo lo de mi pasado fue difícil de aceptarlo pero me dijo que era mas el amor que me tenia que lo iba a superar así que si tu enverdad la quieres lo puedes superar siempre y cuando eso quede en el pasado. Ponte listo que las mujeres somos bien cabronas.

  • hace 8 años

    Tomala como es y para lo que es. Nada serio. No vayas a sufrir luego. Pero sea quien sea, nunca dejes de ser un caballero.sincerate tu tambien y dile que se cayo del pedestal, pero si quiere, pueden intentar una relacion relajada....no puedes andar comprometiendo tu corazoncito por alguien tan....volatil....

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