DESIERTO preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 9 años

¿-----Volver a casa-----?

Miro el escarpado horizonte de la ciudad. Sonaba Annie Lennox desde las bocinas del estéreo: “I don’t wanna wait in vain for your love…”

La voz cálida comenzó a meterse en sus fibras, su eterno vaso de whisky en la mano derecha y el comienzo de vaciado lento de sus pensamientos lo fueron relajando.

Una dulce y punzante resignación se mezclo con el ansia de pararse y caminar. El único mundo era él mismo, no dejaba que su mente y sus sentimientos lo engañaran. Vino un pensamiento, su edad, mas se sentía pleno y se fue… Soñó ya sumergido en su alma con los brazos de ella, “aun no es tarde” la sintió decir. Su sonrisa lo elevaba transformado en planeador, era ella la corriente de aire cálido, y voló sobre su realidad y se vio en varias edades. Sonrió,

Abrazo los campos, planicies infinitas y verdes,

Bajo y bebió en los lagos profundos de su infancia,

Nado en lo más hondo de ellos, entre lamas y peces,

El agua dulce lo abrigo unos instantes,

Volvió a su antigua casa en el campo,

Y oyó a su madre entonar los viejos himnos de su iglesia,

Después, se elevo nuevamente y poso sobre un silo enorme,

Lleno de granos de maíz y vio el horizonte oscuro de grises y azules,

Observo los relámpagos a muchos kilómetros de allí donde estaba,

Pero todo eso se acercaba velozmente, la cortina de agua llegaba traída a empujones por el viento.

Desde aquella edad, parecían las nubes, gigantes devorando el campo, los arboles, las escasas edificaciones, los molinos, los tanques australianos rebosantes, los bebederos, los alambrados, los animales, todo desaparecía bajo el torrente de agua fresca y mansa que se desprendía de aquella tormenta impaciente por caer y convertirse en flores, trigo, alivio, para lavar lo que fue, para convertirse en futuro.

Poco después,

La sintió gota por gota entrar en su cara,

Su pecho, atravesarlo y a su alma,

Empaparlo de aquel pasado tan bueno.

Amo a ese niño que reía con la lluvia,

Que mordía el granizo,

Que soñaba llegar allá, detrás del horizonte.

Lo abrazo y dejo en el fondo del corazón,

Después, subió una vez más, y allí estaba ella,

Que ofrecía su emoción pintada en los ojos húmedos,

La sonrisa y los brazos abiertos.

Se apretó a su pecho, que era como volver a casa.

5 respuestas

Calificación
  • Luviam
    Lv 5
    hace 9 años
    Respuesta preferida

    Hay vivencias que se tatúan en el alma, porque fueron grabadas con risas verdaderas, con inocencia transparente y con lágrimas sagradas, que aunque dejamos guardadas, se aferran como raíces y regresan a salvarnos del presente, de la prisa inexplicable de la vida, nos traen consuelo al evocar al niño que quizás, entre maizales, trigos y peces conoció lo ingenuo de la felicidad, descubrió lo que logra un canto tierno y lo sagrado del calor de unos brazos...y eso es tan imprescindible para el corazón que ni el tiempo nos lo puede arrancar.

    Me sumergí tanto en tus letras que tuve el privilegio de volar a tu casa en el campo, morder granizos, nadar entre los peces del rio, correr bajo las cortinas de lluvia, y también creo haber escuchado a Annie Lennox mientras te acompañaba con una copa de whisky, al tiempo que te observaba la mirada perdida a travez de la ventana del pasado...

    Gracias poeta por transferirme momentos de paz..

    saludos y besos

  • hace 9 años

    muy buen escrito,saludos.

  • hace 9 años

    Qué hermoso y dulce es retrotraerse a la infancia

    cuando nuestros padres nos acurrucaban en sus brazos

    Ahora ya que somos grandes y carecemos de los progenitores

    comprendemos, cuanta falta nos hace

    su voz, su aliento,sus frases

    qué daríamos por volver a aquellos tiempos

    donde éramos felices, sin pensar en el mañana

    porque el mañana no existía, solo vivíamos el presente

    y ahora ya nos sentimos muy solos

    por tener a nuestros padres ausentes.

    Perdón, me me acordé de ellos, y unas cuantas lágrimas rodaron por mi cara.

    Hermoso tu relato !

    Isabella.

  • hace 9 años

    "Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó la vida,

    Y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas."

    (César Isella)

    Uno mismo es el 'único mundo' de sus cavilaciones.

    El monte impenetrable al que los excursionistas de su vida, miran con curiosidad y presunciones de adivinación.

    Pero nadie conoce los olores elementales, ni los sabores del hielo mordido, ni las 'evas' que donaron sus mejores manzanas en pos de la aniquilación de la particular soledad de turno.

    En ese universo donde amó la vida, hay pechos y caras y lluvias, que esperan al pasajero de la vida, con las puertas abiertas.

    El retorno tiene un cartel trillado: 'la casa es chica, pero el corazón es grande'.

    Y con los corazones ofecidos en el altar de los buenos recuerdos, es sencillo ser hostia y cáliz...

    No para hacer sacrificios! Sólo para construir milagros... y redimirse!

    Me gustó mucho tu cuento. Saludos!

  • ¿Qué te parecieron las respuestas? Puedes iniciar sesión para votar por la respuesta.
  • ?
    Lv 6
    hace 9 años

    Muy bueno, eso del whiskey es buenísimo, cuantas veces no te vas a las dos de la mañana, a la sala , , para escuchar música y relajarte con el eterno vaso de esta bebida, tal vez escuchando no a Annie Lenox pero si alguna pieza que te evoque momentos intensos y una vez terminada la canción y el trago, subes esperando que haya unos brazos que te den la bienvenida...excelente...saludos.

¿Aún tienes preguntas? Pregunta ahora para obtener respuestas.