Anónimo
Anónimo preguntado en Sociedad y culturaFolclore y Mitología · hace 9 años

¿me podrias decir una leyenda hawaiana?

me urge gracias

2 respuestas

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  • Anónimo
    hace 9 años
    Respuesta preferida

    Dentro de la mitología hawaiana encontramos 4 diosas de la nieve que gobernaban en las montañas del norte de Kilauea. Vestían con mantos de nieve que podían intercambiar por prendas que emitían rayos de sol dorados. Cubrían las montañas de espesa nieve, que se derretía cuando bajaban a los valles camino del mar. Así eran Lilinoe, Waiau, Kahoupokane y Poliahu, aunque la más bella y encantadora era ésta última. Además era inteligente, astuta, elegante y aventurera.

    En una ocasión, el jefe “ali’i” Aiwohikupua de Kauai se encontraba por la zona y cuando vio a la bella Poliahu se quedó prendado de ella. La diosa le pidió que se acercara y él se quedó tan ensimismado que le pidió que se casara con él y ella aceptó la propuesta en el acto. Aiwohikupua regresó a Kauai y organizó un grupo de músicos, amigos y familiares para que lo acompañaran al enlace con Poliahu.

    Por su lado, Poliahu y las demás doncellas de la nieve bajaron a la playa para dar la bienvenida a la gente de Aiwohikupua que llegaba en canoas. Pero a medida que las diosas se acercaban, los visitantes iban sintiendo cada vez más frío así que las doncellas cambiaron sus mantos y con los rayos de sol proporcionaban calor a sus huéspedes. Celebraron el evento durante varios días y entonces Poliahu se fue con Aiwohikupua a Kauai para continuar los preparativos.

    Pero fue entonces cuando comenzó todo. En el momento culminante de la fiesta apareció una reina de Maui, se presentó ante la pareja y reveló que Aiwohikupua se había comprometido anteriormente a casarse con ella. El gran jefe confesó que era verdad y Poliahu estalló en cólera y le abandonó.

    Sin embargo, Aiwohikupua y la reina de Maui se reconciliaron con ayuda de unos amigos y prepararon el enlace matrimonial. Lo que no se esperaban era que Poliahu iba a tomar represalias. El día esperado la reina se retorció de frío, sentía que se le helaban hasta los huesos. Aiwohikupua le dijo que Poliahu le debía haber puesto un manto de nieve alrededor y le recomendó que se pusiera junto al fuego para calentarse. La reina hizo lo que le mandó y en efecto, el frío desapareció. Pero poco le duró el alivio, ya que enseguida sintió un calor atroz e insoportable. La ira de Poliahu se extendía para vengarse de la pareja que le había engañado. Así que la reina, asustada, abandonó a Aiwohikupua y regresó a su hogar.

    Entonces el frío alcanzó al gran jefe y a sus amigos. Hicieron acopio de abrigos y mantas y se pusieron todos juntos para darse calor junto al fuego pero el helor no les abandonaba. Mientras los hombres se congelaban, las diosas aparecieron frente a ellos para que admiraran su belleza etérea una vez más antes de marcharse de allí para no regresar.

    Ésta es una de las historias que se cuentan en Hawai sobre la vengativa diosa de las montañas nevadas. ¿Quién osaría ir en contra de Poliahu después de esto?

  • BIBI
    Lv 7
    hace 9 años

    Leyenda de la casa real de Hawai.

    La casa Kalakaua, en Hawai, remonta su ascendencia a la princesa Kewelu, una doncella de la

    costa del mar Blanco, amaba a Hikiu de los Bosques, y él abandonó su refugio de la montaña para vivir con la doncella en su casa de la costa. Adornados con guirnaldas de flores jugaban por la playa pero Hikiu comenzó a preocuparse de su vida ligera y se marchó de nuevo a su hogar en la agreste región montañosa.

    Llorando, su novia intentó seguirlo, pero a medida que el bosque se espesaba, las vides se cerraban en torno a ella y pronto no pudo continuar ni regresar. Apresada entre las viñas, empezó a luchar retorciéndose desesperada. Sus esfuerzos sólo sirvieron para envolverla más estrechamente en el abrazo sinuoso de las enredaderas del bosque. Atada, sin podes respirar, murió. Su alma descendió a lo más escondido y profundo.

    El padre de Hikiu le contó a éste lo sucedido, agobiado por los remordimientos, buscó por todas partes hasta encontrar un hueco que lo llevaba a lo más profundo de la tierra. Bajó por una escala de vides colgantes llevando consigo al mundo subterráneo tan sólo una cáscara de coco vacía.

    En la oscuridad, Hikiu busco el alma de brillante de Kewelu, moviéndose con mucho cuidado y en silencio, en el momento en que el alma de Kewelu se detuvo para mirar alrededor de él, cerró la cáscara sobre ella guardándola como una mariposa. Y luego trepó veloz por la viña a la superficie.

    Arrodillándose junto al hermoso cuerpo, Hukiu abrió la cáscara de golpe y la sujetó al dedo del pie de Hewelu, su alma, alarmada, entró precipitadamente en el dedo, Hikiu frotó el pie con suavidad y el alma se expandió con una renovada. Frotó el tobillo, su pantorrilla y continuó así, el alma se extendía cada vez más lejos y profundamente en el cuerpo, Al fin llegó a su hogar en el corazón.

    Kewelu respiró de nuevo. Abrió los ojos y miró a Hikiu. Su alma miraba por sus ojos.

    ,

    Fuente(s): Mitología y Leyenda de América de Francesc L. Cardona
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