Anónimo
Anónimo preguntado en Arte y humanidadesTeatro y Actuación · hace 1 década

¿alguien me dice en que obra hay un monologo de los representantes del siglo de oro?

necesito el monologo para leerlo en atril

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  • hace 1 década
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    A mi gusto hay dos monólogos muy lindos y que pueden ser incluso representativos del Teatro de Siglo de Oro:

    El primero es el de Segismundo en "La vida es sueño" de Calderón de la Barca, es el soliloquio más famoso del drama español; ocurre al final del primer acto, cuando Segismundo piensa en la vida y en su suerte.

    "Sueña el rey que es rey, y vive

    con este engaño mandando,

    disponiendo y gobernando;

    y este aplauso, que recibe

    prestado, en el viento escribe,

    y en cenizas le convierte

    la muerte, ¡desdicha fuerte!

    ¿Que hay quien intente reinar,

    viendo que ha de despertar

    en el sueño de la muerte?

    Sueña el rico en su riqueza,

    que más cuidados le ofrece;

    sueña el pobre que padece

    su miseria y su pobreza;

    sueña el que a medrar empieza,

    sueña el que afana y pretende,

    sueña el que agravia y ofende,

    y en el mundo, en conclusión,

    todos sueñan lo que son,

    aunque ninguno lo entiende.

    Yo sueño que estoy aquí

    destas prisiones cargado,

    y soñé que en otro estado

    más lisonjero me vi.

    ¿Qué es la vida? Un frenesí.

    ¿Qué es la vida? Una ilusión,

    una sombra, una ficción,

    y el mayor bien es pequeño:

    que toda la vida es sueño,

    y los sueños, sueños son."

    Y el segundo es de Teatro Isabelino o Siglo de Oro Inglés, y se trata evidentemente de Shakespeare con el monologo de Hamlet.

    HAMLET.- Dirás este pasaje en la forma que te le he declamado yo: con soltura de lengua, no con voz desentonada, como lo hacen muchos de nuestros cómicos; más valdría entonces dar mis versos al pregonero para que los dijese. Ni manotees así, acuchillando el aire: moderación en todo; puesto que aun en el torrente, la tempestad, y por mejor decir, el huracán de las pasiones, se debe conservar aquella templanza que hace suave y elegante la expresión. A mí me desazona en extremo ver a un hombre, muy cubierta la cabeza con su cabellera, que a fuerza de gritos estropea los afectos que quiere exprimir, y rompe y desgarra los oídos del vulgo rudo; que sólo gusta de gesticulaciones insignificantes y de estré****. Yo mandaría azotar a un energúmeno de tal especie: Herodes de farsa, más furioso que el mismo Herodes. Evita, evita este vicio.

    CÓMICO 1.º.- Así os lo prometo.

    HAMLET.- Ni seas tampoco demasiado frío; tu misma prudencia debe guiarte. La acción debe corresponder a la palabra, y ésta a la acción, cuidando siempre de no atropellar la simplicidad de la naturaleza. No hay defecto que más se oponga al fin de la representación que desde el principio hasta ahora, ha sido y es: ofrecer a la naturaleza un espejo en que vea la virtud su propia forma, el vicio su propia imagen, cada nación y cada siglo sus principales caracteres. Si esta pintura se exagera o se debilita, excitará la risa de los ignorantes; pero no puede menos de disgustar a los hombres de buena razón, cuya censura debe ser para vosotros de más peso que la de toda la multitud que llena el teatro. Yo he visto representar a algunos cómicos, que otros aplaudían con entusiasmo, por no decir con escándalo; los cuales no tenían acento ni figura de cristianos, ni de gentiles, ni de hombres; que al verlos hincharse y bramar, no los juzgué de la especie humana, sino unos simulacros rudos de hombres, hechos por algún mal aprendiz. Tan inicuamente imitaban la naturaleza.

    CÓMICO l.º.- Yo creo que en nuestra compañía se ha corregido bastante ese defecto.

    HAMLET.- Corregidle del todo, y cuidad también que los que hacen de payos no añadan nada a lo que está escrito en su papel; porque algunos de ellos, para hacer reír a los oyentes más adustos, empiezan a dar risotadas, cuando el interés del drama debería ocupar toda la atención. Esto es indigno, y manifiesta demasiado en los necios que lo practican, el ridículo empeño de lucirlo. Id a preparaos.

    Fuente(s): Los textos propios extraidos de los libros
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