Anónimo
Anónimo preguntado en Educación y formaciónAyuda con los Estudios · hace 1 década

que es una revoluccion reaccionaria}?

hola... tengo un problema, el maestro de historia nos dejo de tarea investigar sobre las revolucciones reaccionarias pero ;( no encuentro nada.... pueden ayudarme xfavor???

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  • Anónimo
    hace 1 década
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    Segundo Imperio Mexicano

    México - Historia

    Cronología

    Época Precolombina

    Aridoamérica

    Oasisamérica

    Mesoamérica

    Conquista

    Virreinato de Nueva España

    Independencia de México

    (1810-1821)

    México Independiente

    Siglo XIX

    Primer Imperio Mexicano (1821-1823)

    Independencia de Texas (1835-1836)

    Primera Intervención Francesa(1839)

    República de Yucatán (1841-1848)

    Intervención Estadounidense (1847-1848)

    Revolución de Ayutla (1854-1855)

    Leyes de Reforma (1855-1857)

    Guerra de Reforma (1857-1861)

    Segunda Intervención Francesa (1861-1867)

    Segundo Imperio Mexicano (1864-1867)

    República Restaurada (1864-1867)

    Porfiriato (1876-1910)

    Revolución Mexicana (1910-1924)

    Maximato (1924-1934)

    Cardenismo (1934-1940)

    México moderno

    (1940-a la fecha)

    Historia política de México (1940-2006)

    Historia económica de México (1940-2006)

    Historia social de México (1940-2006)

    Proyecto

    El segundo Imperio Mexicano fue creado en 1864 con Fernando Maximiliano I de Habsburgo-Lorena, como Emperador de México apoyado por los ejércitos Conservador de México y el ejército Imperial Francés; el Emperador entró por el puerto de Veracruz retirando al ejército Liberal liderado por Benito Juárez

    Tabla de contenidos [ocultar]

    1 El ofrecimiento de la Corona a Maximiliano

    2 Gobierno del Emperador Maximiliano

    3 Anécdotas del Imperio

    3.1 Carlota en la cultura mexicana

    4 Enlaces externos

    [editar] El ofrecimiento de la Corona a Maximiliano

    Una comisión de personas relacionadas con la facción conservadora de México, a disgusto con el gobierno de Juárez y la Constitución de 1857 llegó en 1863 al Castillo de Miramar, en Trieste. Este era el lugar donde residían Fernando Maximiliano de Habsburgo y su esposa, Carlota de Bélgica. La comisión iba encabezada por José María Gutiérrez Estrada, y en su compañía iban Juan Nepomuceno Almonte (hijo natural del cura José María Morelos y Pavón), José María Hidalgo y Francisco Javier Miranda.

    El 3 de octubre de 1863 en el castillo de Miramar, los mexicanos ofrecieron la Corona de México al archiduque austriaco. Para convencerlo, la delegación argumentaba que el pueblo de México deseaba un príncipe europeo en el trono, y que el desacuerdo con el gobierno de la República era general. Esto era falso, pues el gobierno de Juárez tenía gran prestigio en el país.

    Al ser derrotados los conservadores en la llamada Guerra de Reforma decidieron buscar apoyo en las casas gobernantes europeas con el fin de instaurar en México un gobierno imperial afín a su ideología católica, con tal fin crearon una comisión que se dedicó a visitar las casas reinantes de Europa con el fin de obtener apoyo a su causa. Por medio de la esposa española de Napoleón III de Francia contactaron con Maximiliano de Habsburgo quien mostró agrado en la empresa y después de obtener el beneplácito del emperador francés se embarcó en la aventura.

    A Napoleón III de Francia le agradó la idea de crear un imperio en México y decidió apoyar a los conservadores enviando al ejército francés a invadir México, con el fin de establecer un gobierno pro-francés frente a los Estados Unidos. El ejército francés fue derrotado en la famosa Batalla de Puebla, pero al año siguiente regresaron y tomaron la ciudad de Puebla, y finalmente con el apoyo de los conservadores mexicanos tomaron la ciudad de México y con ello el poder instaurando la monarquía parlamentaria, declarando a Maximiliano I de Habsburgo emperador de México. La casa oficial del emperador fue el Castillo de Chapultepec, en el centro de la Ciudad de México.

    El II Imperio Mexicano sería más largo que el primero, de 1864 a 1867. El gobierno de Maximiliano, sin embargo, sorprendió a los conservadores. Él era un hombre ilustrado y moderno, mucho más cercano a los liberales mexicanos que a los conservadores, y pronto decepcionó a quienes le invitaron a aceptar la corona mexicana. Benito Juárez en ese entonces presidente constitucional, encabezó la lucha contra los invasores europeos, y en 1867 regresó a la Ciudad de México, habiendo derrotado a los conservadores y a los invasores. Maximiliano I de México fue fusilado, y el gobierno republicano reinstaurado.

    Gobierno del Emperador Maximiliano

    Ofrecimiento a Maximiliano de Habsburgo de la Corona Mexicana

    Maximiliano I, Emperador de México

    Bandera del II Imperio Mexicano

    Fusilamiento de Maximiliano I de México. Óleo de Edouard ManetLas primeras disposiciones del general Forey al entrar a la ciudad se encaminaron a tratar de dar a la invasión que se estaba llevando a cabo un tinte de legalidad. Propuso la formación de una Junta Superior de Gobierno que a su vez elegiría a tres personas que ejercerían el poder ejecutivo. Esta Junta, apoyada por doscientos quince individuos formarían la Asamblea de Notables que de inmediato signó un documento encaminado a dar forma al gobierno intervencionista. En él se disponía que la nación adoptara una monarquía moderada y hereditaria con un príncipe extranjero, el cual tendría el título de Emperador de México. Este título según se estipulaba, sería ofrecido al archiduque de Austria Fernando Maximiliano. Posteriormente se declaró que un Poder Ejecutivo provisional llevaría el nombre de Regencia.

    A pesar de las críticas a su presencia invasora, desde sus primeras disposiciones Maximiliano dio muestra clara de su posición liberal con respecto a ciertos asuntos como la clausura de la Universidad, por considerarla reaccionaria. Durante el Imperio, por ejemplo, no se habló nunca de arrebatar a los nuevos dueños los bienes nacionalizados del clero. Más aún, una de las primeras disposiciones del emperador fue conceder la total libertad de prensa para que todos fueran libres de emitir opiniones. Posteriormente el gobierno imperial dispuso que los curas debían aplicar los sacramentos sin exigir remuneración; las rentas que se percibían por la nacionalización de los bienes eclesiásticos serían entregadas al gobierno; el emperador y sus herederos gozarían, con relación a la Iglesia, de los mismos derechos que gozarían los reyes de España en sus colonias, habría un control civil sobre los matrimonios nacimientos y defunciones, así como sobre los cementerios y, en fin, una serie de medidas encaminadas a sostener algunas de las leyes reformistas que se habían dado ya en el gobierno liberal. El tenor de las disposiciones emitidas por el gobierno imperial no gustó a los conservadores y mucho menos a la Iglesia que de inmediato presionó al emperador para que eliminara todas las leyes reformistas.

    Maximiliano encontró en los conservadores gran renuencia a su política liberal y en los liberales una oposición férrea por representar a los invasores y, por ende, el ataque a la soberanía y a las instituciones. Y si bien el ejército francés había logrado que la Regencia gobernara en varios estados, nunca logró tener control absoluto sobre todo el país. Cuando el ejército desocupaba alguna ciudad, grupos liberales la recuperaban de inmediato para su causa. Para su desgracia, al término de la guerra civil en Estados Unidos, en 1866, Maximiliano supo que Napoleón había decidido retirarle su apoyo militar por así convenir a sus intereses amén de que en su propio país se ponía en tela de juicio la intervención no sólo por el hecho mismo, sino por el costo tan oneroso que representaba para Francia.

    En buena medida, la instauración de esta monarquía se posibilitó más por factores externos que por propios. Los planes de posicionamiento francés en ultramar aprovecharon el hecho de que los Estados Unidos de América se encontraban inmersos en la Guerra de Secesión, lo que garantizaba que éstos no estarían en posición de apoyar a los federalistas mexicanos -en buena medida hermanados a través de las logias masónicas.

    Sin embargo, en 1867 pasarían dos hechos cruciales para la ocupación francesa:

    (1) los federalistas de la Unión Americana ganan la guerra de secesión, y están ahora sí en mejor posición para ayudar a Benito Juárez con armas y logística, quien se encontraba con un gobierno paralelo instaurado en la población de Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez);

    (2) el Imperio Austriaco pierde la Guerra de las Siete Semanas frente a Prusia, por lo que Baviera se anexa a Prusia y con ello se unifica Alemania, lo cual se convierte en la principal amenaza para la seguridad nacional francesa, y con ello dificulta a Francia enviar refuerzos a México para sostener a Maximiliano I de México en el trono. A lo anterior se suma una Austria devastada por la pérdida de la guerra Austro-Prusiana, por lo que tampoco Francisco José (emperador de Austria) está en posición para ayudar a su propio hermano Maximiliano I de México.

    Las amenazas por parte de Francia de retirar sus tropas finalmente se materializaron a principios del año 1866, lo que inició el avance republicano hacía el centro del país puesto que el ejército imperial no contaba con las tropas necesarias para contener su avance. En 1867 Maximiliano I de México reorganizó el ejército imperial, designando a los generales conservadores para altos puestos militares, tales como Miguel Miramón, Tomás Mejía y Manuel Ramírez de Arellano. Sin embargo, al acercarse las tropas republicanas a la ciudad de México, Maximiliano I huyó a la ciudad de Querétaro.

    El 6 de marzo de 1867 el General Mariano Escobedo sitió la ciudad de Querétaro; mientras tanto, el General Porfirio Díaz sitiaba la ciudad de México, impidiendo a Santiago Vidaurri reforzar las tropas imperiales en Querétaro. Después de 71 días de resistencia, Quéretaro cayó en manos de las tropas de Mariano Escobedo, Maximiliano entregó al general Ramón Corona su espada en señal de derrota, y el 19 de junio fueron fusilados, en el Cerro de las Campanas, Tomás Mejía, Miguel Miramón y el propio Maximiliano I. Benito Juárez entró a la Ciudad de México el 15 de julio; había triunfado la república.

    Anécdotas del Imperio

    Carlota en la cultura mexicana

    La emperatriz Carlota tuvo la fama de ser la mujer más hermosa de México. En cierta forma, es un aura que aún la cubre en la cultura mexicana. No fueron pocos los hombres que se enamoraron de la princesa belga. Un general liberal, Vicente Riva Palacio, mexiquense de nacimiento, y además poeta, solía componer versos que luego la tropa musicalizaba entre escaramuza y escaramuza. El más famoso de ellos sin duda, es Adiós, mamá Carlota, que se cantaba a ritmo de corrido, y es en sí, una sátira contra el Imperio que los liberales recién habían vencido en el momento de su creación. Abajo, dos estrofas.

    De la remota playa

    te mira con tristeza

    la estúpida nobleza

    del mocho y del traidor.

    En lo hondo de su pecho

    ya sienten su derrota.

    Adiós, mamá Carlota;

    Adiós, mi tierno amor.

    Y en tanto los chinacos

    que ya cantan victoria,

    guardando tu memoria

    sin miedo ni rencor,

    dicen mientras el viento

    tu embarcación azota;

    Adiós, mamá Carlota;

    Adiós, mi tierno amor.

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