La crisis ambiental se debe a diversos factores. Si la pregunta se refiere a la crisis en ciernes por la disminución progresiva de las disponibilidades de petróleo, el empleo de biocombustibles contribuiría como parte de la solución. Otra parte es la educación de los consumidores: debemos aprender a ahorrar energías convencionales (electricidad, petróleo, carbón), a aprovechar las energías renovables (eólica, solar), a disminuir la potencia de nuestros automóviles para que consuman menos combustible, a desplazarnos muscularmente (caminando o en bicicleta) cuando nos sea posible, a optimizar la construcción de viviendas y establecimientos para reducir su necesidad de calefacción, de enfriamiento y de iluminación artificial . . . En fin, el listado podría seguir.
Pero tengamos en cuenta que la "crisis ambiental" también comprende la intoxicación a la que sometemos a nuestra Tierra por las actividades antrópicas, es decir por la simple cuestión de la presencia del hombre que, en masa, produce consecuencias en el medio ambiente que suelen ser irreversibles y que se vuelven contra él mismo.
Así es como hemos desertificado, modificado los regímenes de lluvias promoviendo sequías sostenidas, agujereado la capa de ozono, desaparecido especies animales y vegetales, colaborado en la disminución de los hielos polares y de montaña, contaminado química y bacteriológicamente ríos, lagos, napas subterráneas . . .
La solución de los problemas tiene siempre una componente cultural, y no es tan solo de índole económica.
Por eso debemos educar y hacer punibles las inconductas que atenten contra el medio ambiente. No hay opciones. Se trata de asumir un compromiso individual que se contagie hasta covertirse en social. Será la única manera de lograr que nuestros descendientes tengan chances de vivir. Así de simple.
Ingº FICTO
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